La ruta de los molinos de Formentera

Además de sus paradisíacas playas, uno de los paisajes más comunes de Formentera es el de los molinos de viento, por cuyas muelas pasaba buena parte del cereal cosechado. Empezaron a construirse a finales del siglo XVIII  y fueron esenciales para el desarrollo de la economía local. Los molinos representan un símbolo esencial de la vida campesina de la isla. Aunque no todos están de acuerdo, algunos creen que el nombre de Formentera procede de la palabra latina Frumentaria, que significa isla del trigo. Y es que la aridez de la isla ha hecho que la mayoría de cultivo se dedique a este cereal.

La ruta de los molinos de Formentera incluye seis molinos, ya que el Molí d’en Simón en Es Cap de Babaria solo conserva sus cimientos. Hoy en día, esta ruta se ha convertido en un importante atractivo turístico. Es ideal para parejas, familias y, en general,  para todos aquellos que quieran descubrir la riqueza arquitectónica de estas construcciones y además conocer la historia de la isla. Y a ti… ¿te gustaría conocerla?

Cómo son los molinos de Formentera

Estos molinos, que aprovechaban la fuerza del viento para mover sus aspas, empezaron a construirse en el siglo XVIII, con la función principal de convertir el grano en harina, alimento esencial para la fabricación de pan.

Los hay de mayores y menores dimensiones, pero, en todos ellos, el tipo de construcción es muy similar. Se trata de edificios encalados, de forma circular y con tres plantas. La planta baja servía para almacenar el trigo y la harina recogida, la planta central ocupaba el espacio de recogida de la harina y la planta superior es la que albergaba los engranajes y la maquinaria destinada a moler el grano.

Todos los molinos cuentan con unas aspas de madera de grandes dimensiones, así como con un techo cónico y movible, que permitía orientar las aspas en la dirección del viento para un mayor aprovechamiento.

Los 6 molinos de viento en Formentera

Los seis molinos que forman parte de la ruta se pueden ver en diferentes zonas de la isla. En Sa Miranda, en la localidad de Sant Francesc Xavier, se ubican el Molí d’en Jeroni y el Molí d’en Mateu; en Sant Ferrán de Ses Roques, el Molí d’en Teuet y el Molí de Ses Roques; y en El Pilar de la Mola, el Molí Vell y el Molí d’en Botigues.

Para poder realizar esta ruta es necesario ir en coche y además de ver los molinos, puedes aprovechar para ver otros atractivos de cada una de las villas en las que estos se encuentran.

Algunas curiosidades

En la zona de Sa Miranda, en el pueblo de Sant Francesc, se ubican El Molí d’en Jeroni y el Molí d’en Mateu, alzados a principios del siglo XIX y en funcionamiento hasta poco después de la Guerra Civil.

En Sant Ferran encontrarás el Molí d’en Teuet, construido en el año 1773 y cuyo techo y aspas han desaparecido. Es el primero del que se tuvo constancia y dejó de funcionar en el año 1964. En esta zona podrás conocer también el Molí de Ses Roques, que funcionó hasta el año 1936 y actualmente integrado en una vivienda particular.

En el Pilar de la Mola se encuentran el Molí d’en Botigues y el Molí Vell de la Mola, el mejor conservado de los seis y también el más turístico. Fue totalmente rehabilitado y declarado bien de interés cultural. Si quieres descubrir su interior, puedes visitarlo todas las mañanas, de lunes a sábado. ¡Fabuloso!

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