Ibiza es famosa por sus playas, por sus paisajes y también por una oferta de ocio y entretenimiento infinita, pero, además, cuenta con diversos bienes culturales y naturales, declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco.
Si quieres conocer el centro histórico de Ibiza o Dalt Vila, la necrópolis púnica de Puig des Molins, los restos del poblado fenicio de Sa Caleta y, por supuesto, las praderas de Posidonia Oceánica, ¡acompáñanos!
Ciudad amurallada de Dalt Vila
El recinto amurallado de la ciudad antigua de Ibiza es uno de los lugares declarados patrimonio de la humanidad que no puedes dejar de visitar. Destacan sus majestuosas murallas, construidas en el siglo XVI con el objetivo de defender y proteger la isla de Ibiza. Y si desde el exterior el conjunto parece impresionante, una vez accedas a su interior, te resultará imposible no quedar maravillado.
La ciudad antigua se ubica sobre el Puig de Vila y se halla coronada por la catedral y el castillo, una silueta inconfundible desde cualquier punto de la ciudad. Si te pierdes por sus callejuelas, podrás descubrir los diferentes baluartes, el Ayuntamiento, el Museu d’Art Contemporani d’Eivissa, el Museo Puget, el Museo Arqueológico o el Centro de Interpretación Medina Yabisa, entre muchos otros lugares de interés.
Y si visitas el convento de San Cristóbal, no olvides probar los dulces que elaboran de forma artesanal las monjas de clausura. ¡Buenísimos!
Necrópolis de Puig de Molins
Otro de los espacios declarados patrimonio de la humanidad es la necrópolis de Puig de Molins, que destaca por su buen estado de conservación.
Esta necrópolis, hogar de la diosa Tanit, en tiempos pasados ejerció a modo de cementerio de la ciudad de Ibiza. La encontrarás a tan solo unos metros del Puig de Vila, que en la ciudad fenicia separaba el espacio de los vivos y de los muertos.
El nombre de la necrópolis viene dado por los molinos de viento que, antaño, dominaban la cima de este monte. Como curiosidad, cabe destacar que en uno de estos molinos, es donde vivieron durante unos días el poeta Rafael Alberti y su mujer, durante su estancia en Ibiza.
Hoy en día, la zona antiguamente ocupada por el cementerio, con más de 3.000 tumbas excavadas en la roca, forma parte del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera.
Poblado fenicio de Sa Caleta
En la playa de Sa Caleta, encontrarás este poblado fenicio, situado al borde de un acantilado, que te permitirá viajar al siglo VII a.C. y conocer un poco más sobre la historia de Ibiza. Su interés reside en que es considerado como el lugar donde nació la ciudad de Ibiza.
Aquí es donde se establecieron los primeros habitantes de la ciudad, antes de su traslado a una ciudad contigua de mayores dimensiones. Esta ciudad original se encontraba un poco desestructurada, debido a la construcción de edificios según las necesidades de sus habitantes. Aquí podrás ver los restos arqueológicos de un horno de pan, un taller de fundición de hierro, así como varios edificios distribuidos a lo largo de distintas calles y plazas.
Durante tu visita, puedes aprovechar para disfrutar de unas vistas magníficas a la playa de Es Bol Nou, también conocida como de Sa Caleta.
Praderas de posidonia oceánica
Es posible que alguna vez te hayas preguntado por qué las aguas de Ibiza son tan transparentes y presentan este color turquesa tan común. Pues la respuesta se halla en las praderas de posidonia oceánica, una alga endémica del mar Mediterráneo que, debido a su importancia para los fondos marinos de Ibiza y Formentera, ha sido declarada patrimonio de la humanidad.
Estas praderas de posidonia constituyen el hábitat de múltiples especies marinas, oxigenan el mar y filtran la arena, dando lugar a unas aguas de calidad excelente. Además, al frenar las corrientes marinas, estas algas reducen los efectos de la erosión costera. Merece la pena dedicar todos nuestros esfuerzos a conservarlas.






